El Origen de Pla

Estar a gusto con lo que hacemos y cómo lo hacemos
En el interior de Mallorca lejos de las zonas turísticas existe una amplia zona llana, de pequeños pueblos y campos llenos de encanto, en los que la gente lleva una vida placentera, basada en las cosas sencillas. Aquí es donde Irene Peukes y Araceli Iranzo se encuentran por casualidad.
Irene diseña ropa de vanguardia con tejidos artesanales que produce con artesanas en Guatemala y Bangladesh, apoyando a grupos de mujeres y trabajando con ONGs en esos dos países.
 Araceli diseña bolsos de palmito contemporáneos, trenzados por artesanas mallorquinas que aprendieron el oficio de niñas y lo retomaron tras la jubilación, contribuyendo a mantener viva esa tradición en la isla.
 La idea de Pla surge de un modo espontáneo, pues sin saberlo, las dos trabajan en hacer las cosas de otra manera, tomando como punto de partida la artesanía tradicional y dándole una nueva visión, creando diseños de calidad que producen de forma respetuosa con las personas y el medio ambiente.
 Irene, que anteriormente fue diseñadora de Camper durante 8 años, había diseñado estos zapatos sorprendentemente actuales utilizando la artesanía tradicional del trenzado de cestas, resultado de años de investigación que han hecho posible un zapato de fibras naturales con un diseño de alta calidad.
 Araceli, que antes de irse a vivir a Mallorca fue publicista y fundadora de La agencia de publicidad que tiene por nombre Kitchen, tenía la idea de desarrollar una marca de complementos únicos y contemporáneos basados en la artesanía tradicional y la producción responsable.
 Juntas decidieron crear Pla, una marca de zapatos innovadora y con un estilo diferente cuyo diseño está pensado para producirse artesanalmente, a pequeña escala y con materiales naturales en distintas partes del mundo. Un proyecto para sentirse a gusto con lo que hacen y cómo lo hacen.