Cómo se hace un Pla

Más manos, menos máquinas
Estos zapatos están pensados por Irene Peukes en el Pla de Mallorca, un lugar en el que se mezclan con total naturalidad las más arraigadas tradiciones de la isla con las influencias más actuales de sus múltiples visitantes internacionales. Esa mezcla también está presente en los zapatos Pla, con un diseño contemporáneo y cosmopolita que se elabora teniendo en cuenta las habilidades del artesano y las ventajas de los materiales naturales. La unión de estos elementos es lo que da a los zapatos su estilo tan especial.
Una parte del proceso de elaboración de los zapatos está hecha a mano con fibras de yute por artesanas de Bangladesh. El yute es un material resistente, sostenible y de vital importancia económica para muchos pequeños agricultores del país. El trabajo con ellos y con las artesanas se coordina a través de Cáritas Bangladesh, según el Código de Prácticas de Comercio Justo.
Habitualmente Irene viaja a Bangladesh donde trabaja en equipo con las artesanas para ajustar cada uno de los detalles y la calidad del acabado, en los que es tan importante la comodidad como la perfección.
Cada zapato se elabora con una sola trenza de yute con la que las artesanas le van dando forma sobre la horma con increíble habilidad y delicadeza. Para ello, cosen a mano cada vuelta de trenza con la anterior, uniéndolas a un forro de algodón que cubre el interior del zapato para mayor comodidad del pie.
Una vez concluido el trabajo de las artesanas, traemos los zapatos a Mallorca donde serán terminados.
Aquí se elabora su peculiar suela suau, compuesta por una intensa capa de textil y crepe naturales, materiales que hacen que la pisada sea muy confortable. Para que después las dos partes del zapato sean unidas por zapateros artesanos locales, que finalizarán así un proceso totalmente manual.